viernes, 7 de agosto de 2020

Capítulo 31

N
Reus

Estábamos como cabras. Estaba claro.
D que en sus momentos de locura transitoria,  nos alentó a todas a hacernos un tatuaje en conjunto. Venga. Yo que no había querido hacerme nunca ninguno, ahí estaba. 
Claro que si....soy empática. Me reí y todas me miraron.
-Me río sola. Ya está, no es lo más loco que hago.
Se rieron.
La primera había sido O, su primer tatuaje.
Todas no tatuábamos en el mismo sitio, la misma palabra.
Después de O le había tocado a X. 
Le seguía A, que justo estaba a punto de terminar.
Un tatuaje de estos se hace en poco tiempo.
La chica que nos tatuaba ya había tatuado a D en otras ocasiones, era simpática.
No se yo si había entendido el por qué de nuestro tatuaje.

-Tu turno!! Me dijo A
Joder.
Pues vale.
Éramos un puto clan.
Extendí la mano izquierda.
La palabra iba en la muñeca.
La chica procedió con la limpieza de la zona. Cambió las protecciones....
-Casi no te va a doler. Solo sentirás los pinchacitos. Si ves que no puedes aguantar, por lo que sea, paramos, descansas y seguimos luego.
-No, no, no. Aguanto, está claro. Claroscuro más bien, pero no se lo diría.
Si ellas no habían muerto yo tampoco.

Los pinchacitos como los había llamado ese ser del averno/tatuadora, dolían, no de morir por ese dolor, pero dolían. Confieso haber tenido un poco de ganas de lanzarle algo...tipo piedra. Pero no. 
Me comporté, total era cosa de diez minutos.
Buaaaa, me encantaba. 
Me sentía super orgullosa de que todas nosotras lleváramos el mismo tatuaje en el mismo sitio.
Buenoooo, exactamente igual no.
D que tiene que ser la puta nota discordante decidió hacérselo en rojo. Ahí ella, sencillita, para pasar despercibida.
Y un poco más grande, que el de las demás le parecía pequeño.
Pero desengañémonos, le quedaba bien, en todos los aspectos.

Le faltaban a D dos letras para terminar cuando mi teléfono emitió un sonido. Una notificación.
Habían encontrado el cuerpo de Marc Santander, en su casa de Pals. 
Hice un pantallazo y se lo pasé a todas.
D nos miró por el rabillo del ojo.
No podía ver la notificación, pero había escuchado como lo recibíamos todas. Le levanté un pulgar.
Las otras sencillamente leyeron la nota y volvieron a guardar los teléfonos.
Menos X. Ella se afanó a contestar a alguien por whatsapp. 
Le contestaron y ella contestó.
Estaba enfada, o molesta, no sabría decirlo.
¿Qué estaba pasando?
Caí en la cuenta que llevaba días sin hablar del poli...
Ptm.
Parecemos tías normales, pero no lo somos. Convivir o tener una relación con nosotras, tal vez no sea tan fácil. 
Estaba paseando la vista por los dibujos de la tatuadora, colgados en la pared.
Me detuve en la imagen de un caballo. Con un fondo de plumas indias.
No me tatuaría nada parecido a eso en la vida, pero el dibujo era muy bonito.
El dibujo me recordó al llanero solitario.
Mierda.
Llevaba días sin quedar con Jordi.
Desengañémonos había pensado en sexo. 
Ow si. 
De hecho había pensado en la fiesta de disfraces, donde nos conocimos.
Sonreí.

Saqué el teléfono del bolsillo trasero de mi pantalón y le escribí un mensaje.
-Oye...sigues teniendo esas botas de cowboy con el sombrero a juego...
Me contestó al momento.
- 😆 ¿Quieres al llanero solitario?
-Siiiiiiii.
-Solo si tu te peinas unas trenzas...
-Hecho!! ¿Nos vemos hoy?
-Claro que si, ¿vamos a jugar a vaqueros?
-Mmmmm, no se...hoy me veo más como Pocahontas. Indios y vaqueros? Con treeeenzaaaassss, que siiiii.
-💓💓

Guardé el teléfono, al tiempo que D se levantaba.
-Hagámonos una foto!! Dijo O, casi chillando.
Las otras pusimos los ojos en blanco, no nos gustan mucho las fotos. 
Pero accedimos.
La criatura del averno, a la cuál dicho sea de paso, ya no odiaba, nos hizo tres, para que pudiéramos escoger  la que  nos diera menos rabia.
-Vamos a tomar algo! La euforia de A, no contagió a D
-Me toca hacer de madre. Ya sabéis que de pronto siento ataques de culpabilidad y siento que soy #malamadre
-Gilipolleces! Soltó X. ¿Quién se atrevería ni tan siquiera a pensar algo parecido?
-Bffffff. Qué te cuento....un hijo de 17 y una hija de 9, egoistamente se atreverían a decir que paso poco tiempo con ellos.
Levanté la mirada como clamando al cielo. #mecagoenlamaternidad

D se despidió de nosotras en la puerta. Se alejó mientras levantaba la mano, haciéndonos el saludo vulcano. La visualice con las orejas puntiagudas y el cabello a lo Leonard Nimoy.  
No pude más que sonreir.
Definitivamente la palabra que nos habíamos tatuado nos identificaba a la perfección...y la llevaríamos a perpetuidad.
WEIRDO
No podía ser otra.

Radiohead volvió a sonar en mi cabeza... pero esta vez, todas ibamos vestidas con los trajes de Star Trek y estabamos en la Enterprise. 
Dios...cuan real era lo de Weirdo.

"But I'm a creep
I'm a weirdo
What the hell am I doing here?
I don't belong here, oh, oh"


lunes, 3 de agosto de 2020

Capítulo 30

A
Pals


Acariciaba a ese animal, que sin miedo ninguno se había postrado a mis pies.
Sentada en ese escalón la vista era impresionante.
Mierda, iba a comprar esa casa. No me cabía duda. Lo supe desde la primera vez que vine.
El mastín me lamió la mano. Me podía quedar también con el perro? De pronto me preocupé por quién heredaría al perro. Quién lo cuidaría....
El sonido del mensaje de X me volvió a la realidad. Me levanté y miré el escalón....no, no lo había tocado.
Dejé al perro en ese marco ideal y juro que hasta me dio un poco de envidia.

Entré en la casa desandando mis propios pasos.... había limpiado todo lo que había tocado.  Repasé mentalmente mientras iba caminando.
Llegué hasta Marc.
Ahí estaba, tumbado en el suelo.
Le miré ladeando la cabeza.
Su expresión era serena.
Murió serenamente?
Bien, como fuera, yacía muerto a mis pies.
Soy la peor de las personas, no solo por haberle disparado a ese hombre, sino por haberlo hecho en la entrada.
Había pensado en ello. El resto de la casa tiene suelos de madera.
Tenía que ser en la entrada.
Iba a comprar esa casa, joder, no quería manchas de sangre en los suelos de madera.
Evidentemente.

Mi imagen se reflejó en el gran espejo que presidía ese hall.
Ptm casi no me reconocí!
Una peluca de cabello negro cortada a la altura del hombro y unas gafas de pasta negras, extra grandes. Esa era yo, hoy.
El caso es que con esta imagen de mi misma y la mascarilla obligatoria en estos tiempos, no había Dios que me reconociera.
-Adiós Marc. 
Si, me despedí del muerto. A veces no soy muy coherente.

Salí con una tranquilidad pasmosa.
Un sensor hizo que la puerta de salida a la calle se abriera a mi paso.
La abrí con el pie y la cerré desde fuera, del mismo modo.
La casa está al final de un camino, sin vecinos, sin nadie que observe. Nadie me vio. Nadie podría decir que yo había estado ahí.
Al principio del camino un coche, X.

Me metí en el coche al tiempo que me quitaba la mascarilla.
-Esto de la mascarilla es una mierda, pero oye, para lo nuestro va de maravilla.
Nos reímos al unísono.
-Todo bien?
-Todo según lo planeado. Ningún contratiempo
Al mismo tiempo saqué el móvil del bolsillo trasero del pantalón para mandarle un "ok" a N.
Empecé a contarle, que iba a preguntar quién se iba a quedar con el perro.
X me dedicó una mirada que no supe descifrar.
-¿ Qué?
-¿En serio vas a comprar esta casa?¿Quieres quedarte con ese perro? Osea, estás segura de poder vivir ahí?
Antes de contestarle lo pensé, la verdad es que ya lo había pensado antes. Desde el primer día de hecho.
-Vivo en mi casa y trabajo en la floristería. Y tan tranquilamente. El muerto de mi casa era MI muerto, y no me impidió seguir viviendo y trabajando ahí....No creo que Marc me importe lo más mínimo. Quiero decir que no me importaba lo más mínimo.
Había matado a David y mi mente lo había borrado por completo. No quedó rastro. Pasé un mes medio zombie y luego fue como si nunca hubiera pasado. Me creí mi propia mentira. Sobreviví. Como no iba a poder vivir en esa maravillosa casa por culpa de Marc? Bahhhhhh. Chorradas.
Mentalmente ya había cambiado medio jardín.
Tenía en mente una colaboración con un colega paisajista, que hacía maravillas.
Que si iba a poder vivir en esa casa? Parfavaaaarrrr

-Muero de hambre. X siempre muere de hambre.
Puse los ojos en blanco.
-Siempre mueres de hambre X. Pero estás a una hora y media de casa....Justo a tiempo para desayunar algo que haya horneado D...
-Joderrrrrttttt. Ya está!! Ya me aguanto y desayuno una carrot cake... de esas que quitan el sentío...
Nos reímos.
Nos quedamos en silencio y subí el volumen de la música.
Iba a hablar con N, la casa necesitaba cámaras.
Bajé el parasol y el espejito me devolvió mi imagen. Oye, el negro no me quedaba tan mal...Podía hacer un cambio drástico...
-X, y si me cambio el look?
Ahora la que puso los ojos es blanco fue ella.
-¿Quieres teñirte de negro? tu?
-Yo que se!!! No me veo tan mal....Tengo un aire a Uma Thurman en Pulp Fiction.
-Si Uma ....si... tu y yo somos más como Travolta y Samuel L Jackson
Nos reímos con ganas.
Busqué la BSO de Pulp Fiction en el itunes.
Misirlou sonó y subí el volumen.
Esa canción te hace pisar el acelerador.
No se si tenía prisa por llegar a casa, o realmente tenía tanta hambre como X y quería llegar hasta la carrot cake.
El caso es que X le pisó....
Y pensé....cuál de las dos sería Travolta?
Me reí sonoramente y esto hizo que X me mirara de nuevo, con cara de pensar que estaba loca, como una cabra.
Intenté explicarle de que me reía, pero desistí.
X susurró: Putaloca
Lo que me hizo reír más todavía.

Y entonces nos quedamos en silencio y empezamos a mover la cabeza al ritmo de la canción, que puse en bucle un par de veces más
Volví a mirarme en el espejo....si, me gustaba esa peluca....iba a pensar en el cambio de look...oww yesss.
Dijera lo que dijera la loca de X, era más Uma que Travolta, estaba claro.
Lo que le dejaba a ella escoger entre Travolta y Samuel.... o Willis... tal vez X era más como Willis.

De fondo escuché a X hablar por teléfono.
Ininteligible.
Antes de dejar que Morfeo me abrazara del todo, anoté, mentalmente, preguntarle a X por su poli.
Me había perdido algo?
Pero eso sería después.
En ese momento hice un OFF en toda regla.
Con la música de The Rebels de fondo y con Uma en la cabeza.