Talkeetna
Fairbanks, AK
D
May 4th 2020
Nunca tuve la certeza de que lo conseguiría...pero ahí estábamos.
Cerca de los ríos Chena y Tanana, a los pies del monte Denali.
Nuestra casa es una cabaña de troncos. Cómoda, caliente, segura.
Habíamos llegado en marzo, para pasar nuestras vacaciones, como era costumbre.
El mundo se había vuelto loco durante nuestro retiro. Un virus había conseguido poner en jaque a la humanidad.
Una pandemia a nivel mundial nos había recluido en nuestra cabaña. Un poco más de lo que teníamos previsto.
Estábamos en mayo.
Habíamos dejado atrás la temporada de nieve para dar paso a la de lluvias.
En Fairbanks la mayor parte del año esta nublado.
Duermo fatal, en cualquier parte del mundo, así es que a pesar de que mi teléfono me decía que eran las 4:15 de la mañana/noche, mi cerebro hacía un resumen de datos metereológicos totalmente innecesarios.
Saqué los pies de la cama, mi cuerpo tardó unos segundos más.
Recogí mi cabello en un moño alto.
Caminé descalza hacia la cocina.
Puse en marcha el horno para que se calentara y saque de la nevera la masa, que unas horas antes había dejado levando.
Mi teléfono me recordó: "May the forth be with you"
Sonreí. Hoy sería el día indicado para empezar "The Mandalorian"
Me coloqué los airpods y You & I de Scorpions me envolvió.
Separé la masa y di forma a diez bollitos. Los coloqué en la bandeja del horno y mientras esperaba a que levaran de nuevo, preparé chocolate caliente.
Dejé las tazas para los niños en la encimera. Aparté mi taza...iba a llevármela a la terraza.
Lavé todo lo que había ensuciado.
Coloqué los bollitos en el horno, y puse 15 minutos en el temporizador del móvil.
Me calcé mis Ugg y colocándome el plumífero, taza de chocolate en mano, salí a la terraza.
Putofriojoder.
Me tapé con la capucha.
A medida que avanzara el día, la temperatura subiría y pasaríamos a disfrutar de unos diez grados...pero ahora no debíamos llegar ni a 0.
El chocolate caliente a sorbitos era un placer.
Revisé los mensajes de whatsapp.
El mundo empezaba a desconfinarse.
Suspiré.
Volver a la otra realidad me daba mucha pereza.
El temporizador me recordó los bollitos.
Entré para sacar la bandeja del horno, y pillar una de las mullidas mantas del sofá, para volver a salir a la gélida realidad.
Me senté pies en alto y me tape con esa manta/nube.
Amanecía lenta y perezosamente.
Íbamos a disfrutar de luz natural hasta las 22:30.
El sol acariciaba el Tanana.
Mi teléfono sonó.
Era N. Las 3 de la tarde en casa.
-Nenaaaaa... sabía que estarías despierta.... ¿Cómo estáis?
-Seeeeee, soy genial. Pues bien, la verdad. Esto es un paraíso. No quiero volver. Le mandé una foto del sol rozando al río.
-Buahh, que bonito. No me extraña que no quieras volver.
-En días como hoy no entiendo por que tendría que hacerlo.... (Había sonado melancólica?)
-Tu flipas. Vuelves, porque vuelves, que tu paraíso de troncos, lagos y ríos nos queda lejos que te cagas, joder!
Me reí al tiempo que me metía en mi casa de troncos.
Me saqué los zapatos y la ropa de abrigo.
Caminaba descalza mientras N iba contándome como estaban las cosas.
Puse las noticias en la tele y me dejé caer en el sofá.
Mecagoenlaputadeoros!!
-Espera, espera, frena N!
-Qué pasa?
-Un cadáver ha aparecido bajo un embarcadero. Mierda, era mi cadáver, estaba segura.
-El tuyo? Lo preguntó como quién ya sabe la respuesta.
-Eso parece.
Se había librado de las ramas y troncos que había pegado a él, en forma de anclaje.
También es verdad que no tenía intención de estar en Alaska hasta mayo....no esperaba encontrarme con esto en las noticias.
-De todas maneras todo sigue según lo planeado... Dicen algo en concreto?
-Nada, lo han identificado, dado que llevaba toda su documentación encima. Van a dar con su cabaña...nada de qué preocuparse. Estaba tranquila.
Los niños ya están despiertos....te cuelgo, tienen que empezar sus clases a las 8...hablamos luego.
Y así empezaba un día más en mi paraíso helado.
Los niños con sus clases online...yo sacando fotos a los bollitos antes de que desaparecieran...los cadáveres apareciendo...
Levanté la cabeza justo a tiempo de que mis ojos divisaran una pareja de alces...caminando tranquilamente junto a nuestra casa...
-Chicos! Mirad! Los niños se acercaron a la ventana, pegando la nariz al frío cristal.
-Mamaaa, qué bonitos son...no me acostumbraré nunca a verlos tan de cerca.
Lo eran.
Ellos también
Justo en ese momento mi cerebro tarareo la intro de STAR WARS....
-Chicossss.....hoy empezamos "The Mandalorian" Lo grité desde la cocina.
La respuesta fue unánime: YEAH YEAH MOM!
Y mi cerebro me recordó la escena entre Han Solo y Leia....
-Te amo.
-Lo se.
Pero en mi mente...Han no era Han... y Leia...Leia era yo....